INAPI otorga Denominación de Origen a la Longaniza de Chillán, un hito para la gastronomía chilena que resalta la identidad local
El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) ha oficializado la Denominación de Origen “Longaniza de Chillán”, un reconocimiento que resalta la singularidad y calidad de este icónico producto de la gastronomía chilena. Este proceso de obtención del sello ha sido el resultado de más de cinco años de trabajo colaborativo entre los productores locales, la Asociación Gremial de Productores de Longanizas y Cecinas de Chillán y Chillán Viejo, y la municipalidad de Chillán, que ha jugado un papel clave en la promoción y defensa de la tradición cecinera de la zona.
La entrega de esta distinción se realizó en el contexto de la Fiesta de la Longaniza 2026, evento que atrajo a más de 200.000 visitantes y que se posiciona entre las celebraciones más importantes a nivel internacional en su categoría. El alcalde de Chillán, Camilo Benavente Jiménez, destacó la relevancia de este logro, enfatizando que la Denominación de Origen no solo es un reconocimiento legal, sino que también representa una historia familiar y una técnica de producción que ha sido transmitida a lo largo de generaciones.
Para los productores, este sello establece un marco de estándares que deben cumplirse en términos de materias primas, procesos de producción y características técnicas del producto. Actualmente, cinco empresas han logrado las certificaciones necesarias: Cecinas Ramos Cordillera, Cecinas Cordillera, Cecinas Bengoa, Cecinas Villablanca y Cecinas Haciendas de Ñuble. La Asociación PROLOC AG, bajo la dirección de Paola González, ha liderado la postulación y ha manifestado su interés en expandir la cantidad de empresas certificadas a 30 en el futuro.
La Denominación de Origen también se considera un impulso significativo para el desarrollo económico de Chillán y Chillán Viejo, ya que la actividad cecinera genera una cadena de valor que incluye trabajadores, proveedores de carne y especias, transportistas, distribuidores y comerciantes. Se espera que este reconocimiento no solo beneficie a las fábricas locales, sino que también impacte positivamente en la economía regional, promoviendo la identidad y tradición de la Longaniza de Chillán en mercados nacionales e internacionales.