Ñuble se transforma en pionera en la fruticultura adaptada al cambio climático con la incorporación de nuevas especies frutales.
El Gobierno Regional de Ñuble aprobó un ambicioso proyecto que incluye la incorporación de tres nuevas especies frutales: macadamia, pistacho y calafate. Esta iniciativa, ejecutada por el INIA Quilamapu, busca adaptar la agricultura regional al cambio climático, presentando alternativas productivas que requieren menor cantidad de agua, un factor clave ante la crisis hídrica que afecta la región. Además de las nuevas especies, se potenciará la producción de castaños y papayos, buscando un desarrollo agrícola diversificado y rentable.
El proyecto también contempla una fuerte componente de capacitación, con más de 120 instancias formativas, como días de campo y talleres, que beneficiarán directamente a más de mil agricultores. Estos recibirán formación en las nuevas tecnologías agrícolas asociadas a las especies seleccionadas, apoyando su implementación en diversas comunas de Ñuble.
Una de las características destacadas de este proyecto es la adaptabilidad de las especies a condiciones extremas de clima y suelo. Las nuevas especies, especialmente la macadamia y el pistacho, consumen entre un 40 y 60 por ciento menos agua que otras variedades tradicionales como el arándano y el cerezo. Además, su menor demanda hídrica y su resistencia a los efectos del cambio climático les otorgan un potencial productivo atractivo para los pequeños y medianos agricultores de la región.