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El 3 de abril de 2026, funcionarias y funcionarios de la Aduana Regional de San Antonio llevaron a cabo una inspección de rutina que resultó en un importante hallazgo de contrabando de especies protegidas. Durante la revisión de un contenedor que había sido declarado como menaje de casa, se encontraron más de 20 ejemplares de fauna exótica junto a productos derivados de estas especies.

Los fiscales identificaron inspeccionando el contenedor, cinco unidades de almeja gigante (Tridacna gigas), trece ejemplares de almeja "garra de oso" (Hippopus hippopus), además de caracoles y piezas de ostión del Mediterráneo. Asimismo, se incautó un abrigo que estaba confeccionado con piel de zorro, una especie cuyas mercancías requieren de permisos específicos según la normativa internacional vigente.

Las especies involucradas en este caso están incluidas en los listados de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Este acuerdo, ratificado por Chile, establece regulaciones específicas para el comercio de flora y fauna silvestre, limitando su explotación para asegurar su conservación y evitar su sobreexplotación. El ingreso de mercancías sin las autorizaciones correspondientes, como fue el caso, puede ser considerado como un delito de contrabando.

Natalia Garay, Jefa de Fiscalización de la Aduana de San Antonio, destacó la relevancia de este procedimiento dado que evidencia la labor especializada de sus equipos en la supervisión de mercancías sensibles. Garay subrayó que la protección de especies amenazadas va más allá de cumplir con compromisos internacionales; involucra una responsabilidad directa hacia la conservación del medio ambiente y la biodiversidad.

Tras el hallazgo, las mercancías fueron retenidas y se procedió a una denuncia formal ante el Ministerio Público. Además, se solicitó un informe técnico de identificación taxonómica al Museo de Historia Natural de San Antonio para respaldar científicamente los ejemplares incautados. De esta manera, el Servicio Nacional de Aduanas reafirma su papel fundamental en la defensa de las fronteras, facilitando el comercio legítimo y asegurando el cumplimiento de la normativa actual en materia de preservación de especies.

Además, la Aduana de San Antonio enfatiza la importancia de su labor en la prevención del tráfico ilegal de especies, contribuyendo al esfuerzo global por conservar la biodiversidad, en cumplimiento de los compromisos asumidos por Chile a nivel internacional. Las acciones llevadas a cabo en este caso demuestran la eficacia del trabajo del Servicio Nacional de Aduanas en la identificación y control de mercancías prohibidas.

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