Crisis logística y alza de insumos: El complejo escenario que proyecta el tomate a cinco mil pesos
El análisis técnico sugiere que el impacto real de los combustibles aún está en proceso de transmisión. Medios como Meganoticias y Aproleche han destacado que, debido a la metodología de cálculo del INE, una fracción importante del ajuste en gasolina y petróleo diésel se verá reflejada recién en las cifras de abril. Para los productores, esto representa un "choque" en la estructura de márgenes, especialmente en rubros de alta rotación donde el flete y la logística representan una parte sustancial del valor final. La proyección de un kilo de tomate a $5.000 para el año 2027, difundida inicialmente en redes sociales y confirmada por gremios, responde a este encarecimiento sostenido del diésel, que ha subido cerca de 580 pesos por litro.
Desde el sector gremial, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y Fedefruta han manifestado su preocupación por la falta de mecanismos de estabilización como el MEPCO para el sector productivo. Si bien el Ministerio de Agricultura, a través de organismos como INDAP, ha destinado cerca de 13 mil millones de pesos para apoyar a más de 66.000 pequeños agricultores, la magnitud del alza del combustible amenaza con diluir estos beneficios. La industria láctea y salmonera, según reportan Fedeleche y el Consejo del Salmón, también anticipan efectos severos en sus unidades industriales, lo que ratifica que la tensión de precios es transversal a toda la producción alimentaria del país.