Máximo tribunal confirma amparo para ex general de Ejército procesado por secuestros calificados en el año 1974
La Segunda Sala de la Corte Suprema ha confirmado de manera definitiva el recurso de amparo que favorece a César Raúl Manríquez Bravo, ex General de Ejército y ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). La resolución del máximo tribunal ratifica lo dictaminado previamente por la Corte de Apelaciones de San Miguel, estableciendo que el interno de 95 años no deberá reingresar al Centro de Cumplimiento Penitenciario Especial Punta Peuco ni a ningún otro recinto carcelario. La decisión se fundamenta en el estado de salud del condenado, quien presenta un cuadro de enajenación mental irreversible que le impide comprender la naturaleza de la sanción penal.
Manríquez Bravo mantiene una extensa trayectoria procesal vinculada a violaciones de los derechos humanos durante la década de 1970. Históricamente, fue encausado por el ministro en visita Alejandro Solís como autor de secuestros calificados, destacando los casos de la asistente social Jacqueline Binfa Contreras y el médico veterinario Jorge Humberto D’Orival Briceño, ambos detenidos en 1974. En dichos procesos, el ex oficial fue identificado como parte de la cúpula operativa del organismo represivo junto a figuras como Manuel Contreras y Miguel Krassnoff. Los antecedentes judiciales detallan su responsabilidad en la cadena de mando de centros de detención como Villa Grimaldi, Londres 38 y Rinconada de Maipú, lugares donde se perdió el rastro de numerosos prisioneros políticos.
El fallo actual, adoptado con los votos favorables de los ministros Manuel Antonio Valderrama Rebolledo, Jorge Zepeda Arancibia y la ministra Pía Tavolari Goycoolea, determinó que la causa fuera resuelta "en cuenta", al considerarse que los antecedentes médicos eran lo suficientemente sólidos para prescindir de alegatos. El tribunal superior concluyó que, dada la incapacidad cognitiva y física del amparado, el cumplimiento de la pena en un recinto carcelario resultaría ineficaz y contrario a las garantías de dignidad personal, ordenando que esta etapa sea supervisada bajo el cuidado de su esposa en su residencia particular.
Este dictamen cierra un capítulo jurídico respecto a la permanencia en prisión de uno de los oficiales de más alto rango de la inteligencia militar de la época. Mientras las sentencias anteriores lo vincularon directamente con la desaparición forzada de opositores en centros como "Cuatro Álamos" y "La Venda Sexy", la actual resolución se centra estrictamente en la viabilidad biológica y mental de la ejecución de la pena. Con esta ratificación, el Poder Judicial aplica los protocolos internacionales sobre el trato de personas mayores y enfermas terminales o con demencia, consolidando la salida definitiva del sistema penitenciario cerrado para el ex jefe de inteligencia.